Entradas

Día 40. 25/08/23. Lesaka - Cabo de Higuer. 30km. La llegada.

Imagen
     Faro de Higuer. Me miraba con orgullo las magulladas y picoteadas piernas mientras caminaba, entrando a la Bahía de Hondarribia, ya cerquita del Cabo de Higuer. Incrédulo de haber andado unos 800km con 78.000mts de desnivel acumulado, paso a paso, pie tras pie, hasta encontrarme de nuevo con el mar. Por fuera, cara de “aquí no ha pasado nada”, por dentro, una ebullición de emociones contenidas golpeaban mi pecho mientras mis ojos querían expresar todo eso que había en mi interior.  Estoy tranquilo y  entusiasmado a la vez, me siento cansado pero con vitalidad, y con una alegría que contiene satisfacción por el logro, pero sobre todo por el precioso viaje interior realizado. Las alas de esta mariposa vuelan diferente tras haberse visto reflejadas en tantos lagos, en tantas montañas, en tantos prados. También los pies de este viajero tienen otro tempo y otro temple, más acompasados con la respiración y con el vientre. Así mismo, siento que el cora...

Día 39. 24/08/23. Elizondo - Lesaka 32km. Los ancestros.

Imagen
Durante este viaje, por mi mente y por mí corazón han pasado muchas personas, ausentes unas, vivas otras, pero todas cerca, todas dentro. Imbuido en paisajes bucólicos, que me reportan  remembranzas de ancestros, sin comodidades ni lujos pero con la vida como fondo de pantalla.  Sé que camino al amparo de ellos, siento su compañía a cada momento, que me otorga esta confianza en la vida que yo tengo. Camina despacio, me dicen, camina lento, que el tiempo no corre, que el tiempo es eterno. No tengas miedo de las decisiones a tomar, que nosotros guiamos los pasos que tú has de dar. Mientras, vienen y van, ríen y hablan conmigo; ama quien eres, respeta tu camino y también el de todos los seres. Que en verdad, mañana nada termina, pues no existe  ningún final, que aquí todo es un nuevo comenzar. Respiro profundo, me paro  y siento, la verdad de esas palabras recorriendo todo mi cuerpo. Y de vez en cuando aparece mi parte más racional; “...

Día 38. 23/08/23 Sorogain - Elizondo. 29km. Me enamoré.

Imagen
Ya huele a chocolate caliente y su aroma viene desde el Cabo de Higuer, punto y final de este recorrido y donde, en dos días, bañaré este cuerpito mío que, aunque molido del traqueteo que le he metido, ya casi camina sólo. Pero no quiero que las ganas de llegar se apoderen de mi, me gustaría vivir aún más conscientemente estos últimos días y saborear detenidamente, como si de una degustación se tratase, los preciosos bosques Navarros y Vascos. Tampoco me gustaría que el calor condicionase en exceso esta última parte del viaje, pero no cabe duda que caminar con casi 40° se hace difícil y la mente, con las neuronas a medio gas, se pone en modo “quiero llegar cuanto antes, me importa un carajo todo lo demás.” Hoy me enamoré de esta belleza de cabellos rubios, pero se ve que sólo entendía el Euskera, porque hizo caso omiso a todas las promesas de felicidad y bienaventuranza que le hice durante mi propuesta de matrimonio. Y también me preguntaba cómo vivirán los animales estos c...

Día 37. 22/08/23. Burguete - Sorogain 11km. Reset.

Imagen
Como el trayecto de hoy ha sido corto, he aprovechado para hacer tres paradas largas en lugares bonitos para comer, descansar y meditar un poco. Pero resulta que me es terriblemente difícil meditar cuando el cuerpo está cansado. La mente, cual caballo desbocado, se vuelve totalmente ingobernable y, a los microsueños sin sentido, se le unen imágenes y recuerdos unos detrás de otros sin descanso. Es como una pequeña tortura de la que no consigo salir hasta que abro los ojos. Pero, paradójicamente, al terminar siento el cuerpo y la mente más despejados que si simplemente me hubiese tumbado a descansar. Pareciese un reseteo, pero el proceso no resulta nada agradable ya que a veces pierdo la vigilia y hasta doy pequeñas cabezadas, todo un show. Benditos rincones que acogen mi alma, lugares sagrados que transmiten paz. Que buen ratito pasé debajo de tu buena sombra. Bendigo la hierba que sirve de alimento al ganado y sostiene mi cuerpo cansado, para revivirlo con su ve...

Día 36. 21/08/23. Ochagavia - Villanueva de Heriberri. 22km. La mente fugitiva.

Imagen
Nunca me he llevado bien con la incertidumbre, me suele inquietar el hecho de dejar en el aire las cosas que dependen de mí y a las que tengo que dar respuesta. Aunque hoy, a pesar de no tener sitio donde dormir en el pueblo al que llegaba, me lo he tomado con calma y he ido tranquilo, confiando en que lo resolvería al llegar. Y así ha sido, después de barajar varias opciones nada halagüeñas, he decidido ir en taxi a Burguete, pueblo al que debería llegar mañana caminando, y que tiene varias opciones para dormir dignamente.  Caminando voy, a mi manera, ni mejor ni peor que otras, pero sí a mí manera. Sigo pasando los días sin libros que me inspiren, sin música que me deleite, sin videos que me hagan pensar o simplemente, me entretengan. Sigo decidiendo ir sin estímulos añadidos, sólo, y como única compañía, el camino y sus circunstancias. Pero la mente quiere escapar tantas veces… y yo le sigo diciendo que no, que esto es lo que he decidido, que esto es lo que hay y que...

Día 35. 20/08/23. Isaba - Ochagavia. 22km. No me gusta.

Imagen
Iba entrando en un bosque de Hayas entre Isaba y Ochagavia. De pronto mi paso se enlenteció, mi respiración se entrecortó y sentí una energía que invitaba a la quietud y a prestar atencion. En el suelo, las hojas ocres de otros otoños contrastaban con las verdes que aún lucían las ramas, vida y muerte siempre tan cerca. La poca distancia entre los arboles junto a la su altura y frondosidad, daba una sombra tal que dificultaba el desarrollo de otras formas de vida vegetal, dando al paisaje una impresión de orden y uniformidad exclusiva. De esta manera, me sentí cautivado por este espacio, pero no estaba solo, acompañando mis pasos, el trinar de las aves en las copas de las Hayas y seguro que otras múltiples formas de vida, más invisibles y desapercibidas, pero todas conformando este mágico y embaucador lugar. Al salir del bosque, terminó mi idilio con esa realidad y comenzó una pista forestal sin apenas sombras ni encanto, otra realidad diferente pero que también...

Día 34. 19/08/23. Puente Santa Ana - Isaba 28km. Me gusta.

Imagen
Me gusta bostezar con sonido, cantar en alto, pensar chorradas, decir tonterías. Me gusta exagerar los suspiros, hablar sólo, dormitar tumbado. Me gusta una ducha caliente, unas sábanas limpias, una habitación aireada, un colchón donde descansar. Me gusta escuchar la naturaleza, mirar al cielo, ver a las mariposas jugar. Me gusta el agua fresquita, la comida elaborada, el café sin azúcar y el chocolate negro con pan. Me encantan los bosques, adoro las montañas, amo el silencio, me apasiona caminar.      La buena sombra. Búscame allí, donde el lamento encuentra cobijo, donde la queja pierde el sentido. En la desnudez de lo desnudo, en la pureza de lo puro. Creo en la moderación como hábito de vida, en el exceso ocasional como un tóxico necesario y en la renuncia puntual como una santa medicina, pero más difícil que marcar las líneas es cumplir su trazado. Y mi personaje, siempre tan carente, busca en el exceso la plenitud, y en la renuncia el vacío,...